jueves, 15 de agosto de 2013

26 de julio de 2013: En astronomía, hay pocas cosas que se comparan con un brillante meteoro surcando la titilante bóveda celeste de una noche sin luna. El inesperado destello luminoso añade una pizca de magia a una caminata normal bajo las estrellas.
Una nueva investigación realizada por la NASA acaba de identificar la más mágica de todas las noches.
"Hemos descubierto que hay una lluvia de meteoros que produce más bolas de fuego que cualquier otra", explica Bill Cooke, quien trabaja para la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides, de la NASA. "Es la lluvia de meteoros Perseidas, la cual alcanzará su máximo entre el 12 y el 13 de agosto".
Perseid Fireballs (splash)
Un nuevo video de ScienceCast ofrece un adelanto de lo que será la lluvia de meteoros Perseidas de 2013. [Reproducir el video]
Empleando una red de cámaras distribuidas en el sur de Estados Unidos, el equipo de Cooke ha estado rastreando la actividad de las bolas de fuego desde el año 2008 y ha acumulado una base de datos que contiene cientos de eventos para analizar. Los datos indican que las Perseidas son las "campeonas de todas las bolas de fuego" entre las lluvias de meteoros anuales.

Una bola de fuego es un meteoro muy brillante, al menos tan brillante como los planetas Júpiter o Venus. Se les puede ver durante cualquier noche, conforme meteoroides aislados entran a la atmósfera de la Tierra. No es inusual ver alguna bola de fuego a intervalos de algunas horas. Sin embargo, las bolas de fuego se vuelven más numerosas cuando la Tierra pasa a través de la corriente de residuos de un cometa. Esto es lo que ocurrirá en agosto.
La lluvia de meteoros Perseidas proviene del cometa Swift–Tuttle. Cada año, de principios a mediados de agosto, la Tierra atraviesa una nube de polvo que el cometa deja atrás al acercarse al Sol. Cuando los meteoroides Perseidas golpean nuestra atmósfera a 212.000 kilómetros por hora (132.000 millas por hora), producen un espectáculo de luces anual que está entre los favoritos de los observadores del cielo nocturno.
Cooke cree que las Perseidas producen muchas bolas de fuego debido al tamaño del cometa que les da origen.
"El cometa Swift–Tuttle tiene un núcleo gigantesco, de unos 26 kilómetros de diámetro", comenta Cooke. "La mayoría de los demás cometas son mucho más pequeños, con núcleos que apenas llegan a unos kilómetros de tamaño. Como resultado, el cometa Swift–Tuttle produce una gran cantidad de meteoroides, muchos de los cuales son lo suficientemente grandes como para producir bolas de fuego".
Perseid Fireballs (histogram, 558px)
Desde el año 2008, las Perseidas han producido más bolas de fuego que cualquier otra de las lluvias de meteoros anuales. Las Gemínidas se ubican en un cercano segundo lugar, pero no son tan brillantes como las Perseidas. "La magnitud máxima promedio de una Perseida, según lo observado por nuestras cámaras, es de –2,7; y para las Gemínidas, es de –2", explica Bill Cooke. "De tal manera que, en promedio, las bolas de fuego Gemínidas son alrededor de una magnitud menos brillante que las Perseidas".
Cooke recomienda estar alerta las noches del 12 y del 13 de agosto, entre las 10:30 de la noche y las 4:30 de la madrugada, hora local. Antes de la media noche, la tasa de meteoros será un poco baja, y luego se irá incrementando conforme progrese la noche, alcanzando así su máximo antes del amanecer, cuando la constelación Perseo se encuentre alta en el cielo.
Por cada bola de fuego que emane de Perseo, habrá docenas de meteoros normales.
"Trate de alejarse de las luces de la ciudad", recomienda Cooke. "Aunque las bolas de fuego pueden verse desde zonas urbanas, las mucho más numerosas, aunque débiles, Perseidas solo serán visibles desde el campo".
En total, la tasa de meteoros Perseidas en cielos oscuros podría alcanzar los 100 meteoros por hora.
Eso es mucha magia. Disfrute del espectáculo.

Documento   de CIENCIA EN NASA

viernes, 5 de abril de 2013

¿En ruta de colisión? Un cometa se dirige hacia Marte




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27 de marzo de 2013: A lo largo del tiempo, las naciones de la Tierra que cuentan con tecnología espacial han enviado docenas de sondas y vehículos exploradores a Marte. Hoy en día, hay tres satélites activos circulando alrededor del Planeta Rojo mientras dos vehículos exploradores, Opportunity (Oportunidad, en idioma español) y Curiosity (Curiosidad, en idioma español), se desplazan debajo de ellos, sobre las rojas arenas. Marte es seco, desierto y aparentemente carece de vida.
Pronto, estos dispositivos podrían hallarse explorando un tipo de mundo muy distinto.
"Hay una pequeña pero nada despreciable probabilidad de que el cometa 2013 A1 se estrelle contra Marte en octubre de 2014", dice Don Yeomans, del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra (Near-Earth Object Program, en idioma inglés), de la NASA, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés). "Las soluciones actuales sugieren que hay una probabilidad en dos mil de que esto suceda".
Mars Comet (Splash)
En un nuevo video de ScienceCast (en idioma inglés únicamente), los expertos debaten sobre qué sucedería si el cometa 2013 A1 se estrellara contra el planeta Marte. Reproducir el video.
El núcleo del cometa tiene probablemente de 1 a 3 kilómetros de diámetro y se aproxima a gran velocidad, alrededor de 56 km/seg (aproximadamente 125.000 millas por hora). "Si llegara a chocar contra Marte, produciría una explosión con una energía equivalente a 35 millones de megatones de dinamita", estima Yeomans.
A modo de comparación, cabe mencionar que el impacto del asteroide que terminó con los dinosaurios terrestres hace 65 millones de años fue unas 3 veces más poderoso, produjo una energía equivalente a 100 millones de megatones. Otro punto de comparación es el meteoro que explotó sobre Chelyabinsk, Rusia, en febrero de 2013, el cual dañó edificios y arrojó personas al suelo. El cometa de Marte contiene potencialmente 80 millones de veces más energía que aquel relativamente exiguo asteroide.
Tornado Surprise (signup)
Un impacto no necesariamente sería el fin del programa de la NASA en Marte, pero sí transformaría el programa, y también al mismo Marte.
"Yo lo veo como un gigantesco experimento sobre el clima", dice Michael Meyer, quien es el científico principal del Programa de Exploración de Marte (Mars Exploration Program, en idioma inglés), en las oficinas centrales de la NASA. "Un impacto como este arrojaría una gran cantidad de material hacia la atmósfera de Marte: polvo, arena, agua y otros desechos. El resultado podría ser un planeta Marte más caliente y húmedo que el que conocemos ahora".
A Meyer le preocupa que el vehículo explorador todo terreno Opportunity, impulsado por energía solar, pueda tener dificultades para sobrevivir si la atmósfera se vuelve opaca. En cambio, el vehículo explorador Curiosity, impulsado por energía nuclear, continuaría su misión sin problemas. También destaca que los vehículos en órbita alrededor de Marte tendrían problemas para distinguir la superficie, por lo menos por un tiempo, mientras los desechos se asientan.
Mars Comet (solar panels, 200px)
El vehículo explorador todo terreno Opportunity podría tener problemas para observar las repercusiones del impacto de un cometa si el polvo en el aire no deja pasar la luz solar hacia los paneles solares del vehículo. Más información
Un impacto directo parece poco probable. Paul Chodas, del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra, subraya que 1 probabilidad en 2000 significa que hay una probabilidad de 1999 en 2000 de que no haya impacto alguno. "Un sobrevuelo cercano es mucho más probable", apunta.
Incluso un sobrevuelo cercano es un suceso potencialmente importante. Las más recientes soluciones orbitales determinadas por los científicos indican que el cometa pasaría a menos de 300.000 kilómetros del Planeta Rojo en su máximo acercamiento. Eso significa que Marte podría encontrarse dentro de la atmósfera gaseosa y polvorienta del cometa, llamada "coma". Visualmente, el cometa podría alcanzar un brillo de magnitud cero; es decir, unas pocas veces más brillante que una estrella de magnitud 1, vista desde el Planeta Rojo.
"Las cámaras colocadas en TODOS los vehículos espaciales que actualmente funcionan en Marte deberían poder tomar fotografías del cometa 2013 A1", dice Jim Bell, quien es un científico planetario y especialista en imágenes, de la Universidad Estatal de Arizona (Arizona State University, en idioma inglés). "Respecto de las sondas Mars Odyssey (Odisea, en idioma español) y el Orbitador de Reconocimiento de Marte (Mars Reconnaissance Orbiter, en idioma inglés), el asunto será apuntarlos en la dirección correcta; están acostumbrados a 'mirar' hacia abajo, no hacia arriba. Los diseñadores de la misión deberán averiguar cómo hacerlo, si es que eso es posible".
"En cuanto a los vehículos exploradores Opportunity y Curiosity, el asunto será poder cargarlos de energía para que tomen imágenes por la noche", continúa. "El vehículo Opportunity funciona con energía solar y, por lo tanto, necesitaría disponer de la energía de reserva de su batería para poder hacer funcionar las cámaras durante la noche. Si es capaz o no de hacer esto dependerá de cuánta energía obtenga de sus polvorientos paneles solares durante el día. Por otro lado, el vehículo explorador Curiosity funciona con energía nuclear, de manera que tendrá mayores capacidades para obtener imágenes nocturnas".
Los investigadores estarán muy interesados en ver cómo interacciona el cometa con la atmósfera de Marte. Tal vez, podría producirse una lluvia de meteoros. "El análisis del espectro de los meteoros en desintegración podría decirnos algo interesante sobre la química de las capas superiores de la atmósfera de Marte", destaca Meyer.
Mars Comet (3D orbit, 200px)
Haga clic sobre la imagen para ver una órbita interactiva en 3D del cometa 2013 A1.
Otra posibilidad son las auroras marcianas. A diferencia de la Tierra, que tiene un campo magnético que envuelve a nuestro planeta por completo, Marte solo está magnetizado en zonas aisladas. Aquí y allá, sombrillas magnéticas salen del suelo, creando de ese modo una bizarra colcha de polos magnéticos concentrados principalmente en el hemisferio sur. Los gases ionizados que alcancen la parte superior de la atmósfera marciana podrían ocasionar la aparición de auroras en los doseles de las sombrillas magnéticas.
Aun antes de saber sobre el sobrevuelo del cometa, la NASA ya había decidido enviar otra nave espacial a Marte para estudiar la dinámica de la atmósfera marciana. Si la sonda, llamada MAVEN (acrónimo que en idioma inglés significa "Mars Atmosphere and Volatile Evolution", o "Atmósfera de Marte y Evolución de Materiales Volátiles", en idioma español), es lanzada a tiempo en el mes de noviembre de 2013, llegaría a Marte justo unas cuantas semanas antes que el cometa, en 2014.
Sin embargo, señala Bruce Jakosky, quien es el investigador principal del proyecto MAVEN en la Universidad de Colorado, la nave espacial no estará lista para observar el cometa cuando llegue a Marte. "Toma un tiempo poner al satélite en la órbita de mapeo, así como también desplegar los paneles, encender y probar los instrumentos científicos y más", explica. "MAVEN no podrá funcionar a pleno hasta, tal vez, unas dos semanas después del paso del cometa. Habrá otros efectos que yo esperaría que duraran por un período relativamente largo (especialmente si el cometa choca contra Marte) y podremos entonces observar esos cambios".
Los astrónomos de todo el mundo están monitorizando al cometa 2013 A1. Cada día, nuevos datos llegan para refinar el cálculo de su órbita. Conforme se reduzcan los intervalos de incertidumbre, Yeomans espera que se descarte el impacto directo. "Las probabilidades apuntan a un sobrevuelo, no a una colisión", dice.
De cualquier modo, esto va a ponerse bueno. Manténgase actualizado conforme el cometa se acerca.
Créditos y Contactos
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Carlos Román Zúñiga
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Carlos Román Zúñiga

domingo, 20 de enero de 2013

Variabilidad solar y clima terrestre

Variabilidad solar y clima terrestre




19 de enero de 2013: En la escala galáctica, el Sol es una estrella notablemente constante. Mientras que algunas estrellas experimentan dramáticas pulsaciones, y como consecuencia varían mucho en tamaño y brillo, e incluso explotan ocasionalmente, la luminosidad de nuestro Sol varía apenas un 0,1% a lo largo de su ciclo solar de 11 años.
Sin embargo, los investigadores están comenzando a darse cuenta de que estas aparentemente diminutas variaciones pueden tener un efecto significativo sobre el clima de la Tierra. Un nuevo informe, publicado por el Consejo Nacional de Investigaciones de Estados Unidos (National Research Council o NRC, por su sigla en idioma inglés), denominado "Los Efectos de la Variabilidad Solar sobre el Clima Terrestre", expone algunos de los sorprendentemente complejos mecanismos mediante los cuales la actividad solar puede hacerse sentir en nuestro planeta.
Sun-Climate (cycle, strip)
Estas seis imágenes del Sol en el ultravioleta extremo, captadas por el Observatorio de Dinámica Solar (Solar Dynamics Observatory o SDO, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, registran el creciente nivel de la actividad solar conforme el Sol se acerca hacia la cúspide del ciclo de manchas solares de 11 años de duración. [Más información]
Entender la conexión entre el clima terrestre y el Sol requiere una amplia experiencia en campos como la física de plasmas, la actividad solar, la química atmosférica y la dinámica de fluidos, la física de partículas energéticas e incluso la historia de la Tierra. Ningún investigador tiene, por sí solo, el gran rango de conocimientos que se necesitan para resolver el problema. Para avanzar, el NRC tuvo que reunir a docenas de expertos en diversos campos en un solo taller de investigación. El informe resume los esfuerzos combinados para abordar el problema desde un contexto verdaderamente interdisciplinario.
Uno de los investigadores que participó en este taller, Greg Kopp, del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial (Laboratory for Atmospheric and Space Physics, en idioma inglés), de la Universidad de Colorado, destacó que aunque las variaciones en la luminosidad a lo largo del ciclo solar de 11 años no ascienden a más de un décimo del uno por ciento de la producción total del Sol, esa fracción tan diminuta sigue siendo importante. "Incluso las variaciones de corto plazo típicas de 0,1% en la irradiación solar incidente supera a todas las demás fuentes de energía (como la radiactividad natural en el núcleo de la Tierra) combinadas", dice.
Es de particular importancia la radiación solar en el ultravioleta extremo (UVE), la cual alcanza su punto de mayor intensidad durante los años cercanos al máximo solar. Dentro de la relativamente estrecha banda de las longitudes de onda del UVE, la producción solar varía no por un minúsculo 0,1%, sino por enormes factores de 10 o más. Esto puede afectar considerablemente la química y la estructura térmica de la atmósfera superior.
Sun-Climate (tsi, strip)
Las mediciones de la irradiación solar total (IST) realizadas desde el espacio muestran variaciones de ~0,1 por ciento en la actividad solar en escalas de tiempo de 11 años o menos. Estos datos han sido corregidos con el fin de compensar las diferencias de calibración entre los distintos instrumentos empleados para medir la IST. FUENTE: Cortesía de Greg Kopp, Universidad de Colorado.
Varios investigadores discutieron formas en las cuales los cambios en la atmósfera superior pueden influir sobre la superficie de la Tierra. Hay muchos caminos "de arriba hacia abajo" para que el Sol ejerza su influencia. Por ejemplo, Charles Jackman, del Centro Goddard para Vuelos Espaciales (Goddard Space Flight Center, en idioma inglés), describió cómo el óxido nitroso (NOx) creado por partículas energéticas solares y rayos cósmicos en la estratósfera puede reducir los niveles de ozono en varios puntos porcentuales. Debido a que el ozono absorbe la radiación UV, tener menos ozono implica que más rayos UV del Sol pueden llegar a la superficie de la Tierra.
Isaac Held, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration o NOAA, por su acrónimo en idioma inglés), exploró esta observación con más detalle. Él describió cómo es que la pérdida de ozono en la estratósfera podría alterar la dinámica de la atmósfera en las capas inferiores. "El enfriamiento de la estratósfera polar asociado con la pérdida de ozono incrementa el gradiente horizontal de temperatura cerca de la tropopausa", explica. "Esto altera el flujo de momento angular en los vórtices de latitudes intermedias. [El momento angular es importante ya que] el equilibrio del momento angular en la tropósfera controla los vientos superficiales que se mueven hacia el Oeste ('westerlies', en idioma inglés)". En otras palabras, el efecto de la actividad solar en la atmósfera superior puede, a través de una complicada cadena de influencias, empujar a las tormentas que se encuentran en la superficie fuera de su curso natural.
Sun-Climate (sep, strip)
Diagrama que muestra cómo los rayos cósmicos galácticos y los protones solares penetran en la atmósfera. FUENTE: C. Jackman, Centro Goddard para Vuelos Espaciales, de la NASA, "El Impacto de la Precipitación de Partículas Energéticas sobre la Atmósfera", presentado en el Taller denominado los Efectos de la Variabilidad Solar sobre el Clima Terrestre, el 9 de septiembre de 2011.
Muchos de los mecanismos propuestos en el taller son reminiscencias de las máquinas de Rube Goldberg (máquinas que operan a través de una compleja secuencia de acciones en cadena para producir un resultado simple). Dependen de interacciones que cuentan con muchos pasos entre múltiples capas atmosféricas y el océano; algunas de ellas están sujetas a la química para lograr su efecto, otras dependen de la termodinámica y de la física de fluidos. Pero que algo sea complicado no quiere decir que no sea real.
De hecho, Gerald Meehl, del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (National Center for Atmospheric Research o NCAR, por su sigla en idioma inglés), presentó evidencia convincente de que la variabilidad solar está produciendo un efecto sobre el clima, especialmente en el Pacífico. Según el informe, cuando los investigadores analizan los datos correspondientes a la temperatura superficial del océano durante los años en que hay más manchas solares, el Pacífico tropical muestra un pronunciado patrón similar a "La Niña", con regiones del Pacífico ecuatorial oriental que pueden enfriarse hasta un 1°C. Además, "hay indicios de incrementos de precipitación en la ZITC (Zona Inter–Tropical de Convergencia) del Pacífico y en la ZCPS (Zona de Convergencia del Pacífico Sur), así como de presiones a nivel del mar que están por encima de lo normal en latitudes intermedias del Pacífico Norte y Sur", las cuales se correlacionan con los picos del ciclo de manchas solares.
Las huellas del ciclo solar son tan intensas en el Pacífico que Meehl y algunos colegas han comenzado a preguntarse si existe algo en el sistema climático del Pacífico que las esté amplificando. "Uno de los misterios del sistema climático de la Tierra... es cómo puede ser que las relativamente pequeñas variaciones del ciclo solar de 11 años puedan producir la magnitud de las señales observadas en el clima del Pacífico tropical". Usando modelos del clima creados mediante una supercomputadora, los investigadores muestran que se necesitan mecanismos tanto "de abajo hacia arriba" como "de arriba hacia abajo" en las interacciones entre la atmósfera y el océano para aumentar la influencia solar sobre la superficie del Pacífico.
Sun-Climate (pacific anomaly, strip)
Imágenes compuestas que muestran promedios de temperatura superficial y precipitación para diciembre, enero y febrero en los años de máxima actividad solar. FUENTE: G.A. Meehl, J.M. Arblaster, K. Matthes, F. Sassi, y H. van Loon, "Amplificando la respuesta del sistema climático del Pacífico a la pequeña influencia del ciclo solar de 11 años", Science 325:1114–1118, 2009; reproducido con permiso de la AAAS.
En los últimos años, los investigadores han considerado la posibilidad de que el Sol desempeñe un papel en el calentamiento global. Después de todo, el Sol es la fuente principal de calor de nuestro planeta. El informe proporcionado por el NRC sugiere, sin embargo, que la influencia de la variabilidad solar es más de carácter regional que global. La región del Pacífico es sólo un ejemplo de esto.

Caspar Amman, del NCAR, comentó en el informe que "cuando el equilibrio radiativo de la Tierra es alterado, como ocurre cuando hay un cambio en la influencia producida por el ciclo solar, no todos los lugares se ven afectados de la misma forma. El Pacífico ecuatorial central generalmente se torna más frío, la escorrentía de ríos en Perú se ve reducida y las condiciones en el oeste de Estados Unidos se vuelven más secas".
Raymond Bradley, quien es un investigador de la Universidad de Massachusetts que ha estudiado los registros históricos de la actividad solar que se encuentran almacenados por radioisótopos en anillos de árboles y núcleos de hielo, dice que las precipitaciones regionales parecen verse más afectadas que la temperatura. "Si hay en efecto una influencia solar sobre el clima, ésta se manifestará como cambios en la circulación en general más que en las mediciones directas de temperatura". Esto concuerda con la conclusión del IPCC (sigla que en idioma español significa: "Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático") y de informes previos proporcionados por el NRC de que la variabilidad solar NO es la causa del calentamiento global observado en los últimos 50 años.
Ya se ha estudiado extensamente la probable conexión entre el Mínimo de Maunder, un déficit en la cantidad de manchas solares, de 70 años de duración, que ocurrió durante finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, y el período más frío de la Pequeña Era de Hielo, durante la cual Europa y América del Norte estuvieron sometidas a inviernos crudamente fríos. El mecanismo para ese enfriamiento regional pudo haber sido una disminución en la producción de la radiación en el UVE del Sol; sin embargo, esto es todavía especulativo.
Sun-Climate (sunspot numbers, strip)
Promedio anual de cantidad de manchas solares para un período de 400 años (1610–2010). FUENTE: Cortesía del Centro Marshall para Vuelos Espaciales, de la NASA.
Dan Lubin, del Instituto Scripps de Oceanografía, señaló la importancia de estudiar otras estrellas de la Vía Láctea similares al Sol y determinar la frecuencia de los grandes mínimos similares. "Las primeras estimaciones de la frecuencia de los grandes mínimos en estrellas similares al Sol indicaban que éstos ocurren en entre el 10% y el 30% de los casos, lo cual implica que la influencia del Sol podría ser abrumadora. Sin embargo, estudios más recientes que usan datos recolectados por Hipparcos (un satélite astrométrico de la Agencia Espacial Europea) y que incluyen apropiadamente la metalicidad de las estrellas producen estimaciones que no superan el 3%". Esto no es una cantidad impresionante, pero es significativo.
De hecho, el Sol podría estar actualmente al borde de experimentar un evento del tipo mini–Maunder. El Ciclo Solar 24 en el que nos encontramos es el más débil que ha ocurrido en más de 50 años. Es más, hay evidencia (aún controvertida) de una tendencia a largo plazo relacionada con el debilitamiento de la intensidad del campo magnético de las manchas solares. Matt Penn y William Livingston, del Observatorio Solar Nacional (National Solar Observatory, en idioma inglés), predicen que para cuando llegue el Ciclo Solar 25, los campos magnéticos del Sol serán tan débiles que se formarán muy pocas manchas solares, o quizás ninguna. Otras líneas de investigación independientes relacionadas con el campo de la heliosismología y con el estudio del campo magnético superficial polar tienden a respaldar esta conclusión. (Nota: Penn y Livingston no participaron en el taller del NRC).
"Si en efecto el Sol está entrando en una fase desconocida del ciclo solar, debemos entonces redoblar nuestros esfuerzos por entender el vínculo entre el Sol y el clima", menciona Lika Guhathakurta quien trabaja para el programa Viviendo con una Estrella, de la NASA, el cual aportó fondos para el estudio del NRC. "El informe ofrece varias buenas ideas para saber por dónde comenzar".
Sun-Climate (faculae, 200px)
Esta imagen de la fotósfera superior del Sol muestra las estructuras magnéticas oscuras y brillantes que son responsables de las variaciones en la irradiación solar total. FUENTE: Cortesía de P. Foukal, Heliophysics, Inc.
En las conclusiones de un debate llevado a cabo en una mesa redonda, los investigadores identificaron varios próximos pasos posibles. El más importante entre ellos es el despliegue de una cámara de imágenes radiométricas. Los aparatos que actualmente miden la irradiación solar total (IST) reducen todo el Sol a una única cifra: la luminosidad total combinada de todas las latitudes y longitudes en todas las longitudes de onda. Este valor integrado se convierte en un punto solitario en una secuencia de tiempo que monitoriza la producción del Sol.
De hecho, como indicó Peter Foukal, de Heliophysics, Inc., la situación es más complicada que eso. El Sol no es una esfera sin rasgos de luminosidad uniforme. El disco solar exhibe motas, que son los centros oscuros de las manchas solares, y está salpicado de zonas magnéticas brillantes conocidas como fáculas. Las imágenes radiométricas permitirían, fundamentalmente, confeccionar un mapa de la superficie del Sol y revelar cuál es la contribución de cada una de ellas a la luminosidad solar. Las fáculas son de particular interés. A diferencia de las oscuras manchas solares, las brillantes fáculas no se desvanecen durante los mínimos solares. Esta puede ser la razón de por qué los registros paleoclimáticos de C–14 y Be–10, que son isótopos sensibles a la actividad solar, muestran el ciclo de 11 años actuando débilmente incluso durante el Mínimo de Maunder. Una cámara de imágenes radiométricas, desplegada a bordo de algún futuro observatorio espacial, permitiría a los investigadores desarrollar el entendimiento necesario para proyectar el vínculo entre el Sol y el clima hacia una futura etapa de ausencia prolongada de manchas solares.
Algunos participantes recalcaron la necesidad de poner los datos sobre el clima y el Sol en formatos estándar y permitir una amplia disponibilidad de ellos con el fin de fomentar los estudios interdisciplinarios. Debido a que los mecanismos de la influencia solar sobre el clima son tan complicados, es necesario que colaboren investigadores de muchos campos para, de esta manera, crear modelos exitosamente y así comparar los resultados. Para este fin, es crucial continuar y mejorar la colaboración entre la NASA, la NOAA y la NSF (sigla en idioma inglés de National Science Foundation o Fundación Nacional de Ciencia, en idioma español).
Hal Maring, quien es un científico del clima, de la oficina central de la NASA, y que ha estudiado el informe, comenta que "los participantes sugirieron muchas posibilidades interesantes. Sin embargo, muy pocas, si es que hubo alguna, han sido cuantificadas al punto en que podamos decir definitivamente cuál es su impacto sobre el clima". Convertir estas posibilidades en modelos concretos y físicamente completos es el reto principal que enfrentan los investigadores.
Finalmente, muchos participantes recalcaron la dificultad que existe para descifrar el vínculo entre el Sol y el clima a partir de registros paleoclimáticos, como los anillos de los árboles y los núcleos de hielo. Las variaciones del campo magnético terrestre y de la circulación atmosférica pueden afectar la precipitación de radioisótopos mucho más que la actividad solar. Un registro más apropiado, a largo plazo, de la irradiación solar podría estar escondido en las rocas o los sedimentos de la Luna o de Marte. Estudiar otros mundos podría ser la clave para comprender el nuestro.

lunes, 14 de enero de 2013

REPLICADOR 2X: La primera impresora 3D

Makerbot acaparó todas las miradas en el CES 2013 de las Vegas con su REPLICADOR 2X, la primera impresora 3D ideal para diseñadores, arquitectos, ingenieros e inventores, el cual puede imprimir un prototipo en solo 2 minutos (el tiempo de impresión depende del tamaño).

Según su fabricante esta impresora va a revolucionar la industria el cual permite imprimir inicialmente en 2 colores con filamento PLA(material que emplea el replicador 2x para crear los prototipos). Para un futuro muy cercano tienen proyectado ofrecer una variedad de colores y estilos en mate, traslucido, colores con brillo y metálico.

MakerBot comenzará a distribuir esta sensacional impresora 3D a comienzos de marzo de 2013, al parecer van a tener muchos pedidos por la cantidad de asistentes que estuvieron atentos a la exposisicón del CEO Bre Pettis.